Cuatro propuestas para un vestidor
Al momento de elegir el vestidor adecuado, se deben tener en cuenta algunas características como: el tipo de ropa, los objetivos con cada espacio y las dimensiones con las que contamos.

A partir de aquí vamos a desarrollar cuatro propuestas:
Vestidor abierto y tipo closet: Elegir un modelo abierto, que se pueda anexar al dormitorio y que disponga de estantes, cajones con frentes acristalados (que reducen el peso visual) y permite localizar las piezas a simple vista.
Muy completo y con 2 frentes en paralelo: Para crear un vestidor necesitarás al menos 3m cuadrados de espacio. Si la planta lo permite, una buena opción es colocar 2 frentes en paralelo, dejendo un pasillo en medio de unos 90cm. De este modo se optimiza un espacio que suele carecer de muchos metros. Para agrandarlo y aumentar su luminosidad, lo mejor es que para pintarlo se elijan tonos cálidos.
Aprovechar un entrante del dormitorio: Tener un dormitorio con planta irregular puede ser una buena opción para planificar una zona de vestidor en un entrante.
El objetivo es que se integre en la decoración, pero que a la vez, se pueda disfrutar de un espacio independiente. Se puede colocar una lámpara y una pequeña butaca.
Separado con un muro a media altura: Si el dormitorio es amplio, una buena idea es destinar una pared a vestidor, detrás de la cama y separada por un muro a media altura (cartón-yeso, vidrio, plástico…). Inclusive serviría de cabecero, donde se pueden integrar las mesas de luz. Y la parte trasera sirve de zona de almacén, disponiendo de un armario de 2 o 3 puertas que recorra la pared.
Lo importante es saber desde el comienzo cuales son las necesidades que queremos cubrir, de allí en más, las opciones son infinitas.
Imagen: blogselecto
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